Un interruptor diferencial que no dispara no te protege, y a simple vista no hay forma de saberlo. Estas son las formas de comprobar que funciona, desde la que puedes hacer tú en diez segundos hasta la verificación que realiza un instalador. Si quieres entender antes cómo funciona, consulta nuestra guía del interruptor diferencial.
- Botón de prueba (T): con la instalación en tensión, pulsa el botón marcado con «T» o «Test». El diferencial debe saltar de inmediato. Súbelo después para restablecer la corriente. Los fabricantes recomiendan hacerlo periódicamente, normalmente una vez al mes. Si no salta, el diferencial está averiado y hay que sustituirlo.
- Prueba con comprobador de diferenciales: el botón de prueba solo verifica el mecanismo. Un instalador utiliza un comprobador (normalmente integrado en un multifunción de instalaciones) que provoca una fuga controlada desde un enchufe y mide la corriente de disparo real (debe estar entre el 50 % y el 100 % de la sensibilidad, es decir, entre 15 y 30 mA en un diferencial de 30 mA) y el tiempo de disparo (en torno a 300 ms como máximo a la corriente nominal de fuga para un diferencial general).
- Comprobación del circuito de tierra: el diferencial necesita una toma de tierra en buen estado para disparar en cuanto aparece una fuga en una carcasa metálica. El instalador mide también la resistencia de tierra.
- Medida de aislamiento de la instalación: si el diferencial salta con frecuencia, un instalador mide con un megóhmetro la resistencia de aislamiento de cada circuito para localizar fugas.
Señales de que el diferencial puede estar fallando
- No salta al pulsar el botón de prueba.
- Salta sin ningún aparato conectado y sin fugas en la instalación.
- No se queda subido, está caliente, huele a quemado o tiene la carcasa dañada.
Ante cualquiera de estas señales, corta el interruptor general y avisa a un instalador autorizado. Más información en trucos para que no salte el diferencial y cada cuánto revisar la instalación eléctrica.





